El baile de máscaras.
BSO: OST Flyboys
Las notas de música volaban por la sala. Tranquilas y armoniosas.
Todos bailaban y los pasos de unos se mezclaban con los movimientos de otros.
Era un baile de máscaras y joyas. Los vestidos de las damas, elegantes y largos, giraban al compás de la música del coro. Entallados a la cintura, anchos hasta rozar el suelo.
Gustosas, las damas cambiaban a su bailarín en busca de otro caballero que las hiciese girar sin parar. Las manos unidas y las miradas fijas, parpadeaban y trataban de escudriñar a su acompañante debajo de la máscara esperpéntica que les ocultaba los rasgos.
Ella bailaba divertida. Su vestido amarillo ondeaba a su alrededor mientras cambiaba de pareja una y otra vez, buscando a su amante. Buscándolo a él.
Allí, despojados de su identidad podrían encontrarse. Y sucumbir insensatos. Esa noche no eran más que mascaras.
Escudriñaba los rostros divertida, notando su mirada fija en ella allá donde se moviera, allá donde bailara. Aquella noche no descansaba, sentía una energía apabullante que la impulsaba a seguir.
Las parejas, situadas frente a frente, formaban un largo pasillo que giraba y giraba al son del coro.
¿Estaría allí? ¿Bailando con aquella elegante dama del vestido rojo? Quizás fuera aquel otro cuyas anchas espaldas sujetaban y dirigían como un experto bailarín a una dama azulada.
-¿Me buscabas?
Lo esperaba y al mismo tiempo lo temía. Hacia ya tiempo que se había rendido a esa noche de culto del cuerpo y ahora no podía más que dejarse llevar. Sus rasgos, bajo la máscara si apenas se podían imaginar, pero ella sabía que era él. Por ese, su olor. Por su manera de llevarla y tocarla.
Por su manera de tomarla.
La música se animaba cada vez más al son de las gaitas y las chicas dulces.
Él la llevaba y ella se dejaba llevar en un remolino de emociones y sensaciones que ya nunca podría olvidar. Su mano en su espalda haciendo esa leve presión que la hacía estremecerse. Sus cuerpos rozándose. Su aliento anhelante. Su cuello junto a sus labios que apenas podía sentir palpitante.
Su corazón desbocado, por lo prohibido de su acción.
Porque aquella noche no tenían identidad. Porque la noche pasaría y mañana ya nadie recordaría a aquellos bailarines que acomodados en paso recorrían la sala bajo la intimidad de dos máscaras.
